Una entrevista por Tomás Suazo
http://youtu.be/Yo04-DisFFw
miércoles, 9 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
esgrima militar portuguesa
El Manual de Esgrima de la Escola practica de Infanteria, publicado en Lisboa en 1895. Florete y sable.
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domingo, 9 de febrero de 2014
de capa negra
Leyendo a Pacheco me encontré con la expresión “de capa negra”. Ahora usamos a troche y moche la "de pata negra", que deberiamos reservar para los jamones.
Aqui va la cita de Pacheco. Nueva ciencia. p.157
«se hará una disgresión de la más importante doctrina que ha podido caber en nuestra capacidad, quitando cuatro abusos mal introducidos y tenazmente guardados en la República de los diestros, favoreciéndolos muchos de los que se tienen por de capa negra.»
de capa negra.
1. loc. adj. coloq. desus. Dicho de una persona: Noble o de extracción social elevada. (DRAE)
Esta es la definición del Diccionario, pero también parece que se usaba para gente orgullosa o jactanciosa o que quiere aparentar que pertenece a una clase social más elevada. Otros autores también la usaron:
Lucas Gracián Dantisco. Galateo español, 1593
y volvamos a los de capa negra, de quien tratávamos al propósito [36r] de la jactancia.
Francisco de Luque Fajardo. Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos, 1603
y más viendo reinar mayores culpas en gente de capa negra, que apartando los ojos del Señor y de sus juicios, puestos en intereses de la honrilla mundana, dan en buscar dinero por tan infames medios sin acordarse de sus obligaciones.
mucho más se ofende el Señor de unos pecadores de capa negra, hombres constituídos en dignidad, ricos y bien nacidos, si, debajo destos títulos, encubriendo su maldad con apariencias, son demonios.
Quevedo. Sueño del infierno, 1608
Volvìme a la mano izquierda, vi vn acompañamiento tan reuerendo, tanto coche, tanta carroza cargados de competenzias del Sol en humanas hermossuras, y gran cantidad de galas y libreas, lindos cauallos, mucha gente de capa negra, muchos Caualleros.
Anonimo. Descripción de las minas de Pachuca, 1610
La gente que reside en estas minas es de capa negra, muy ladina, y que sabe dar razon en cualquiera negocio y ocurrencia.
Alonso Fernandez de Avellaneda. Don Quijote de la Mancha, 1614
con que me baxé a Alcalá, do he vivido más de veynte y seys años, ocupada en servir a todo el mundo y más a gente de capa negra y hábito largo;
Andrés deAlmansa y Mendoza. Cartas. Novedades de esta corte y avisos recibidos de otras partes. 1626 p.311
Llegó, pues, el dia de Todos-Santos la armada de Inglaterra sobre Cádiz á boca de noche, que como ya tenian conocida su playa, no quisieron probar otra. Esta plaza estaba á cargo de D. Fernando Giron, Consejero de Guerra y Estado de su Majestad, y tan gran soldado cual para tal empresa convenia. Al punto que se descubrieron más de cien velas, que fué á la boca de noche, despacharon á toda España, y el duque de Medina con toda la Andalucía, y de la Córte, no quedando hombre de capa negra, se juntó el mundo todo en Cádiz y en Jerez.
Juan Antonio de la Peña. Discurso de la jornada que hizo a los reinos de España don Francisco Barberino, 1626
Llegó su Illustrissima admirado de ver tanta grandeza, y un numero tan sin numero de gente de capa negra, y buen lustre
Javier Puentes y Ponce. Murcia que se fue, 1872
habiendo cantidad de galas y libreas, gente de capa negra y caballeros.
José Toribio Medina. Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Chile, 1890
por ser los distritos de las Inquisiciones tan dilatados, los pocos españoles de capa negra que viven en los lugares distantes y puertos de mar, y menos los eclesiásticos capaces de ser comisarios, se acostumbra echar mano de los que hay para la visita de los navíos y los demás negocios que allí ocurren
Aqui va la cita de Pacheco. Nueva ciencia. p.157
«se hará una disgresión de la más importante doctrina que ha podido caber en nuestra capacidad, quitando cuatro abusos mal introducidos y tenazmente guardados en la República de los diestros, favoreciéndolos muchos de los que se tienen por de capa negra.»
de capa negra.
1. loc. adj. coloq. desus. Dicho de una persona: Noble o de extracción social elevada. (DRAE)
Esta es la definición del Diccionario, pero también parece que se usaba para gente orgullosa o jactanciosa o que quiere aparentar que pertenece a una clase social más elevada. Otros autores también la usaron:
Felipe de Meneses. Luz del alma cristiana, 1555
Lo otro, para avisar a los confesores, que pues están obligados a inquirir del penitente, si sabe estas cosas, no se fíe en capa negra, ni en ropa de seda, ni en estado honroso de personas para no lo inquirir
Lo otro, para avisar a los confesores, que pues están obligados a inquirir del penitente, si sabe estas cosas, no se fíe en capa negra, ni en ropa de seda, ni en estado honroso de personas para no lo inquirir
Lucas Gracián Dantisco. Galateo español, 1593
y volvamos a los de capa negra, de quien tratávamos al propósito [36r] de la jactancia.
Francisco de Luque Fajardo. Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos, 1603
y más viendo reinar mayores culpas en gente de capa negra, que apartando los ojos del Señor y de sus juicios, puestos en intereses de la honrilla mundana, dan en buscar dinero por tan infames medios sin acordarse de sus obligaciones.
mucho más se ofende el Señor de unos pecadores de capa negra, hombres constituídos en dignidad, ricos y bien nacidos, si, debajo destos títulos, encubriendo su maldad con apariencias, son demonios.
Quevedo. Sueño del infierno, 1608
Volvìme a la mano izquierda, vi vn acompañamiento tan reuerendo, tanto coche, tanta carroza cargados de competenzias del Sol en humanas hermossuras, y gran cantidad de galas y libreas, lindos cauallos, mucha gente de capa negra, muchos Caualleros.
Anonimo. Descripción de las minas de Pachuca, 1610
La gente que reside en estas minas es de capa negra, muy ladina, y que sabe dar razon en cualquiera negocio y ocurrencia.
Anónimo. Entremés de los mirones, 1611-1617
Tras la vieja llegaron otra infinidad de mujeres; y tras ellas gran multitud de muchachos y de picaros, y aun de hombres de capa negra
Tras la vieja llegaron otra infinidad de mujeres; y tras ellas gran multitud de muchachos y de picaros, y aun de hombres de capa negra
Alonso Fernandez de Avellaneda. Don Quijote de la Mancha, 1614
con que me baxé a Alcalá, do he vivido más de veynte y seys años, ocupada en servir a todo el mundo y más a gente de capa negra y hábito largo;
Juan de Jauregui. Antidoto contra la pestilente poesía de las soledades, c.1614.
i el más sesudo se llegará a ver tal desvarío en un honbre de capa negra.
i el más sesudo se llegará a ver tal desvarío en un honbre de capa negra.
Gonzalo Correas. Arte de la lengua española castellana, 1625. p.21
Ansi la Latina seria, ó fué usada de la xente de capa negra, i no universal, como quiere provar el Dotor Aldretese usan quatro diferenzias de hablar para quatro calidades de personas, que son: vuestra merzed, él, vos, tu. Dexo los titulos altos dé magestad, alteza, eszelenzia, i señoria, que en todos se habla quanto á la gramatica como con merzed. De merzed usamos llamar á las personas á quien rrespetamos, i debemos ó queremos dar onrra, como son: xuezes, cavalleros, eclesiasticos, damas, i xente de capa negra, i es lo mas despues, de señoria
Llegó, pues, el dia de Todos-Santos la armada de Inglaterra sobre Cádiz á boca de noche, que como ya tenian conocida su playa, no quisieron probar otra. Esta plaza estaba á cargo de D. Fernando Giron, Consejero de Guerra y Estado de su Majestad, y tan gran soldado cual para tal empresa convenia. Al punto que se descubrieron más de cien velas, que fué á la boca de noche, despacharon á toda España, y el duque de Medina con toda la Andalucía, y de la Córte, no quedando hombre de capa negra, se juntó el mundo todo en Cádiz y en Jerez.
Juan Antonio de la Peña. Discurso de la jornada que hizo a los reinos de España don Francisco Barberino, 1626
Llegó su Illustrissima admirado de ver tanta grandeza, y un numero tan sin numero de gente de capa negra, y buen lustre
Javier Puentes y Ponce. Murcia que se fue, 1872
habiendo cantidad de galas y libreas, gente de capa negra y caballeros.
José Toribio Medina. Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Chile, 1890
por ser los distritos de las Inquisiciones tan dilatados, los pocos españoles de capa negra que viven en los lugares distantes y puertos de mar, y menos los eclesiásticos capaces de ser comisarios, se acostumbra echar mano de los que hay para la visita de los navíos y los demás negocios que allí ocurren
viernes, 17 de enero de 2014
poneos los velmeces (y dejaos de sandeces)
La palabra velmez aparece en el Cantar del Cid (tambien en plural: velmezes) y en algún sitio más. Tambien escrita belmez en alguna parte. La verdad es que se usa poco. Está en el diccionario de la RAE
velmez.
se dejó de usar, sustituida por el barbarismo gambax
gambax.
(Del fr. ant. gambais, y este quizá der. del gót. wamba, barriga; cf. a. al. ant. wamba,neerl. ant. wamba, ingl. womb, útero).
y de remate vino el gambesón
gambesón.
(Del aum. de gambax).
que es lo que se lleva ahora (como el tractor amarillo)
jueves, 16 de enero de 2014
libros y espadas
Pablo Jauralde me ha llamado aquí la atención sobre este cuadro.
Santa Catalina de Alejandría por Zurbaran.
Parece que pertenece a la colección Massaveu.
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domingo, 5 de enero de 2014
La presa, una treta vulgar
Pacheco en Nueva Ciencia, en el capitulo sobre la conclusión (p. 387-8), menciona otros movimientos de los antiguos que pretendían ser antecedentes de la conclusión, llamados presas.
Jaime Pons (21.39) fue el primero que trató de la presa, la llamó ala de perdiz y la describe así: Para quitar la espada al enemigo y derribarle en el suelo, por fuerte que sea, se le repara el golpe que tire y luego ponemos nuestra mano izquierda debajo de su brazo derecho con mucha fuerza, y pasando nuestro pie izquierdo (detras del suyo), se le arma la zancadilla y se le hace caer. Si el contrario nos quiere agarrar la mano derecha, se le pone el pie derecho detras de sus piernas y se le empuja con la mano izquierda para derribarlo.
Achile Marozzo en su libro (p.173-194) describe 22 presas (19 + 1 según Pacheco) algunas de ellas consisten en arrojarse en el suelo y poner los pies en la barriga de su contrario (presa 19)
o armar zancadillas (presas 1, 4, 5 y 7)
tirarse de las barbas, boca y narices(presa 18),
agarrar las piernas (presas 2 y 3)
o echarse el enemigo a cuestas (presa 20)

son "delitos mecánicos en ofensa de la gravedad”
Francisco Roman (f.5) llamó a las zancadillas presas de pie.
Joachim Meyer (III parte, f.1-15) dijo lo propio y puso las mismas figuras
Pedro de la Torre (f.19, 22, 26, 29, 33, 55, 60) "sin respeto al decoro español, siguió estas vanidades”
Las citas de Marozzo y Meyer son exactas, las de Pons, Roman y de la Torre obviamente no se han podido comprobar.
Jaime Pons (21.39) fue el primero que trató de la presa, la llamó ala de perdiz y la describe así: Para quitar la espada al enemigo y derribarle en el suelo, por fuerte que sea, se le repara el golpe que tire y luego ponemos nuestra mano izquierda debajo de su brazo derecho con mucha fuerza, y pasando nuestro pie izquierdo (detras del suyo), se le arma la zancadilla y se le hace caer. Si el contrario nos quiere agarrar la mano derecha, se le pone el pie derecho detras de sus piernas y se le empuja con la mano izquierda para derribarlo.
Achile Marozzo en su libro (p.173-194) describe 22 presas (19 + 1 según Pacheco) algunas de ellas consisten en arrojarse en el suelo y poner los pies en la barriga de su contrario (presa 19)

o armar zancadillas (presas 1, 4, 5 y 7)

tirarse de las barbas, boca y narices(presa 18),
agarrar las piernas (presas 2 y 3)o echarse el enemigo a cuestas (presa 20)

son "delitos mecánicos en ofensa de la gravedad”
Francisco Roman (f.5) llamó a las zancadillas presas de pie.
Joachim Meyer (III parte, f.1-15) dijo lo propio y puso las mismas figuras
Pedro de la Torre (f.19, 22, 26, 29, 33, 55, 60) "sin respeto al decoro español, siguió estas vanidades”
Las citas de Marozzo y Meyer son exactas, las de Pons, Roman y de la Torre obviamente no se han podido comprobar.
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sábado, 21 de diciembre de 2013
La Valentona, una treta vulgar
Esta treta aparece en fuentes portuguesas, aunque hay algunas alusiones a ella en otros textos.
En español generalmente se usa como adjetivo para referirse a una mujer valiente o arrojada, o persona de vida airada y violenta. Aparece en algunas ocasiones como locución designando un estilo de vestir (a la valentona) o como sustantivo: perteneciente un grupo del hampa (La valentona)
En el portugues actual la locución á valentona quiere decir: con brutalidad, con fuerza desmedida
En español generalmente se usa como adjetivo para referirse a una mujer valiente o arrojada, o persona de vida airada y violenta. Aparece en algunas ocasiones como locución designando un estilo de vestir (a la valentona) o como sustantivo: perteneciente un grupo del hampa (La valentona)
En el portugues actual la locución á valentona quiere decir: con brutalidad, con fuerza desmedida
Lições de Marte (f.111v)
este
pois a que chamão atalho com a
espada inferior fazem comumente desta sorte:
tomão a espada por fora (sem se apartar
da linha do diametro) com tenção barbara
de ferir por sima della de estocada nos peitos
com o que chamão valentona.
Manuscrito da espada (ed. Valle Ortiz, Puey)
Santiago, 2013. p. 49, 60, 84
A valentona de 2ª tenção (Ferida 24)
Ferida da valentona de 1ª tenção (Ferida 33)
Atalharey
a espada pella parte de dentro do contrario
formando triangullo equilatre e se o inimigo
me salir a ferir pella parte de fora, meterey
a minha espada por sima da sua a vista
muy rapida. E se o inimigo me tomar o reparo
em movimento violento, ou em aspa, passarey
a minha espada com estocada de punho
de repiacabello1
fazendo movimento de concluzão,
e se elle não tomar o reparo, meterey
o pee esquerdo, e sogeitandolhe a espada
por fora farey movimento de concluzão.
Chegarey
as medidas da espada, e meterey
a espada pella parte de fora ao inimigo
sugeitandolha
com rigor, e se o inimigo me tomar o
reparo com movimento violento passarey a
minha
espada com estocada de punho fazendo ao
mismo tempo movimento de concluzão pella parte
de fora, e se o inimigo me tomar o reparo
em aspa farey o mesmo, e se metendolhe a
espada pella parte de fora me tomar o reparo
fazendo desvio, e dando passo estranho [195v] o
ferirey em angullo recto na coletral direyta.
(Ferida 51)
Ajustado
observantissimamente com todos os documentos
que estão dados tomarey a espada ao
contrario pella parte de dentro obrigandoo a que venha
ferirme pella parte de fora, no tempo que me
faltar o ferirey em angullo1
desarrimado
da espada, ou o ferirey por sima da
mesma espada com movimento da redução accidental;
e quando não queira fazer nada disto
entrarey pella valentona2,
ou por aspa e
faltandome empenhado lhe meterey o triangullo
fazendo movimento de concluzão ou
lhe poderey dar o remeção.
1[margem]
Esta ferida ha de ser em angullo recto.
2[margem]
Treta falsa moderna
Quevedo Villegas, Francisco. Las tres musas ultimas castellanas, segunda cumbre del parnaso español. Madrid: I.Real, 1670. t.III, p.163
Las valentonas y destreza. Baile.
Llamo uñas arriba
a cuantos llamo,
y al recibo los hiero
uñas abajo
Aunque no se describe la valentona en esta composición, se hacen alusiones a la destreza en varios lugares con el uso de términos equívocos:
Quevedo y Villegas, Francisco de
José Manuel Blecua, Castalia (Madrid), 1969 - 1971. p.III-189
Y porque no se entre
por la valentona
del amor ninguno
a la puerta cobra.
Se refiere a que la dueña del burdel cobra a la entrada para evitar que el cliente use una treta para no pagar.
Aunque no se describe la valentona en esta composición, se hacen alusiones a la destreza en varios lugares con el uso de términos equívocos:
Quevedo y Villegas, Francisco de
José Manuel Blecua, Castalia (Madrid), 1969 - 1971. p.III-189
Y porque no se entre
por la valentona
del amor ninguno
a la puerta cobra.
Se refiere a que la dueña del burdel cobra a la entrada para evitar que el cliente use una treta para no pagar.
Guzman de Alfarache [La carcel.] II-I-cap.7
Eran marquesones, gentes de lo de Dios es Cristo, de entuvión y la valentona
antuvión: golpe anticipado (DRAE)
Mattos, Gregorio de. Fesceninas. Biblioteca Nacional Rio de Janeiro. Cod.50-4-1, f.97
As mulatas do amparo
Mas Galú, eu que eu entendo,
É valentona arrojada,
Atirou-lhe uma punhada,
De unhas abaixo correndo.
Conde de Villamediana (Juan de Tassis y Peralta
Poesías
José Francisco Ruiz Casanova, Cátedra (Madrid), 1990. p.1129 Mattos, Gregorio de. Fesceninas. Biblioteca Nacional Rio de Janeiro. Cod.50-4-1, f.97
As mulatas do amparo
Mas Galú, eu que eu entendo,
É valentona arrojada,
Atirou-lhe uma punhada,
De unhas abaixo correndo.
Conde de Villamediana (Juan de Tassis y Peralta
Poesías
Teneos, conde de Chinchón,
no matéis al de Loriana,
que es mucho de vuestra hermana
y con mal de corazón.
Mirad, no deis empellón,
que os silbará el pueblo entero;
que vois no sois caballero
bueno para valentona.
¡Vita bona!
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