En esto de hablar poco y mal las lenguas extranjeras hay precedentes, como en todo, antes era el latín:
<¿En que va a ser la lengua latina tan repugnante al ingenio de los españoles y tan natural a los franceses, italianos, alemanes, ingleses y a los demás que habitan el Septentrión? Como parece por sus obras que por el buen latín conocemos ya que es extranjero el autor, y por barbaro y mal rodado sacamos que es español.>
Huarte de San Juan. Examen de ingenios para las ciencias. p.157