sábado, 16 de marzo de 2013

vida y noticias de Pacheco de Narváez 6 (Pacheco y Quevedo)

Entre Pacheco de Narváez y Quevedo existió una animadversión  que ha quedado reflejada en la obra del autor del Buscón y en el testimonio de posteriores críticos y comentadores de su obra, quizá el predominio de los partidarios de Quevedo entre estos últimos haya llevado a un cierto menoscabo de Pacheco, a pesar del reconocimiento por parte de sus contemporáneos y haber sido incluido como autoridad en el diccionario de la Real Academia Española.
Entre otros frutos de esta polémica tenemos el conocido incidente de la casa del Presidente de Castilla que transcribo a continuación:
Hallose don Francisco en un concurso de los mayores Señores de la Corte en casa del Presidente de Castilla, donde se arguyó sobre las Cien Conclusiones de la Destreza de la Armas que sacó don Luis Pacheco de Narváez, Maestro que fue del Rey nuestro Señor en esta profesión, y mayor en los reinos de España; y después de haber discurrido algunos , e impugnado las conclusiones, salió don Francisco contradiciendo la que en un genero de acometimiento decía no haber reparo, ni defensa; y para la prueba, convidó al Maestro a que tomase con él la espada; el cual, aunque los rehusaba, alegando que la academia se había juntado para pelear con la razón, y no con la espada, obligaronle sin embargo los Señores a salir con ella , y al primer encuentro le dio don Francisco en la cabeza, derribandole el sombrero. Retirose el Narváez algo enojado del suceso; y don Francisco, para sazonar la fiesta dijo: "Probó muy bien el señor D Luis Pacheco la verdad de su conclusión, que a haber reparo en este acometimiento no le pegara yo" (Tarsia p.59-60)
Se supone que Este episodio tuvo lugar en 1608, aunque en un reciente artículo Alberto Bomprezzi rebate fundadamente todo el lance.
Posteriormente en 1630 Pacheco en un Memorial denuncia a la Inquisición diversas obras de Quevedo (Jauralde Pou p.583), en 1635 sale el Tribunal de la justa venganza, en cuya redacción también parece que interviene Pacheco y por fin en Peregrinos discursos arremete contra la obra de Quevedo.

jueves, 28 de febrero de 2013

lunes, 24 de diciembre de 2012

Vida y noticias de Pacheco de Narváez 11

Pacheco y los indios

Papeles referentes a la ascendencia de JuanCarlos Inga
1539-1626. 330 x 220 mm., abierto 407 mm.
Biblioteca Nacional, Mss. 20193


El 2 de Octubre de 1610 Melchor Carlos Inga, bisnieto del Inca Huayna Cápac, extendió testamento en Alcala de Henares ante el escribano Juan de Quintarnaga. Don Luis Pacheco de Narváez actuó como testamentario suyo. Aparte de un hijo ya fallecido, Felipe Carlos Inga y Silva, que había tenido con su segunda legítima esposa,  Doña María de Silva, tuvo otros cinco ilegítimos: Don Juan Melchor Carlos Inga, Juana Yupanqui, Juan Carlos Inga, Doña Maria Coya y Melchora Clara Coya, que pleitearon con la viuda por la herencia.
Melchor Carlos Inga, nacido en Cuzco, caballero de la orden de Santiago, vino a España y fijo su residencia en Trujillo, falleció en Alcalá estando de paso.

Interesante la conexión con Trujillo, Los Pizarro, el Marques de la Conquista y todo el mundo incaico.

http://www2.uah.es/cisneros/carpeta/images/pdfs/278.pdf


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Epanáforas de vária história portuguesa

En el libro de Francisco Manuel de Melo publicado en 1660, la segunda historia -Epanaphora Tragica- relata el viaje y lastimoso naufragio de la Armada Real que salió de Lisboa el 24 de Septiembre de 1626. Iba a bordo de la urca Santa Isabel nuestro querido Diogo Gomez de Figueiredo.
Terminaron naufragando todos los navíos en las playas entre Saint-Jean-de-Luz y Arcachon y de esa escuadra solo se salvó un galeón, el Santiago, que consiguió refugiarse en el puerto de Guetaria.
A bordo de la nao capitana, la noche antes del naufragio, el autor nos relata  la conversación que mantuvo con el general al mando de la expedición Dom Manoel de Menezes.
Traduzco
"Asistí con Dom Manoel casi toda la noche de aquella tribulación porque le debía amor y doctrina, y queriendo él mudar los vestidos, como hicimos todos a su ejemplo, ornándose cada cual de lo mejor que tenía; porque muriendo, como esperaba, fuese la vistosa mortaja recomendación para la sepultura honrada; en medio de esta obra y consideración a que excitaba, sacó Dom Manuel los papeles que traía consigo, entre los cuales abrió uno, y volviéndose para mi (que ya daba muestras de ser aficionado al estudio poético) me dice sosegadamente: <Este he hum soneto de Lope de Vega, que elle me deu, quando agora vim da corte; louva nelle ao Cardeal Barbarino, legado a latere do Summo Pontifice Urbano VIII> A estas palabras siguió la lectura y luego su juicio, como si fuera examinado en una serena academia; tanto que por razón de cierto verso, que parecía ocioso en aquel breve poema, discurrió enseñándome lo que era pleonasmo y acirología y en lo que diferían, con tal sosiego y magisterio, que siempre me quedó vivo el recuerdo de aquella acción como cosa muy notable, siendo todo explicado con tan buena sombra que influyó en mi gran descuido del riesgo, de donde vine a entender que a ese fin debía de mover conmigo tan extraña practica para el tiempo".

martes, 4 de diciembre de 2012

Julio Martinez Castelló

Maestro de armas por la sala de armas Carbonel. Activo en Estados Unidos en los años 30.

por 25 leuros...¿quien da mas?

sábado, 24 de noviembre de 2012

Merelo



Me acaba de llegar un Merelo (José),  un cuarto apaisado (sorpresa, es mayor que el facsímil de Paris-Valencia)

Viene encuadernado en cartoné con papel de aguas (parece reciente o no tanto por el lomo un poco descolorido).
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