lunes, 13 de octubre de 2014

Otra obra de Antonio Álvarez García, militar autor de varias obras publicadas en España y en Cuba. Este procede de la colección de Joaquin Abaurre.



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Vida y noticias de Pacheco de Narváez 12 Vida militar

En varias partes de sus obras Pacheco dice haber sido Sargento Mayor de Lanzarote.
El Sargento Mayor era un cargo en la estructura militar de los Tercios (equivalente mas o menos a un comandante) y que estaba por debajo del Maestre de Campo (equivalente aproximadamente a un coronel).
Además de los Sargentos Mayores de los Tercios (identificados con el nombre del tercio correspondiente) existía un cargo militar-administrativo de la milicia (reclutada forzosamente por las ciudades) que también se llamaba Sargento Mayor, nombrado y pagado directamente por el Rey. Llegaron a ser veinte en 1609 y se conocian por el territorio en el que desempeñaban su función, que consistía en hacerse cargo de las compañías de la milicia que estaban siendo reclutadas hasta que se encuadraran en una unidad mayor, además de supervisar su adiestramiento y organización.
(I.A.A. Thompson Guerra y decadencia Barcelona Ed Crítica, 1981. p.160 p.163)

sábado, 9 de agosto de 2014

Lições de Marte

Lições de Marte.
Otra piedra del edificio de la destreza portuguesa. Pacheco un poco exprimido (menos pulpa).  Todas las ilustraciones rediseñadas a las formas y proporciones correctas.  Como de costumbre se puede encontrar en la página de AGEA editora. http://ageaeditora.com

viernes, 13 de junio de 2014

Engaño y desengaño de Luis Pacheco de Narváez


La verdad vence a monstruo de la malicia ignorancia y envidia.
En la cabecera las armas de Narváez, esta vez no pone las de los Pacheco

miércoles, 16 de abril de 2014

Esgrima del sable español de jaime Merelo

La segunda edición apareció en Valencia en 1879, es casi identica a la primera, pero mucho mas rara.
Tiene bastante de la terminología de la destreza, veanse los circulos destrezeros y las conclusiones.





sábado, 29 de marzo de 2014

esgrima militar portuguesa

El Manual de Esgrima de la Escola practica de Infanteria, publicado en Lisboa en 1895. Florete y sable.

domingo, 9 de febrero de 2014

de capa negra

Leyendo a Pacheco me encontré con la expresión “de capa negra”. Ahora usamos a troche y moche la "de pata negra", que deberiamos reservar para los jamones.

Aqui va la cita de Pacheco.  Nueva ciencia. p.157
«se hará una disgresión de la mas importante doctrina que ha podido caber en nuestra capacidad, quitando cuatro abusos mal introducidos y tenazmente guardados en la Republica de los diestros, favoreciendolos muchos de los que se tienen por de capa negra

de capa negra.
1. loc. adj. coloq. desus. Dicho de una persona: Noble o de extracción social elevada. (DRAE)

Esta es la definición del Diccionario, pero tambien parece que se usaba para gente orgullosa o jactanciosa o que quiere aparentar que pertenece a una clase social mas elevada. Otros autores también la usaron:

Quevedo. Sueño del infierno, 1608
Volvìme a la mano izquierda, vi vn acompañamiento tan reuerendo, tanto coche, tanta carroza cargados de competenzias del Sol en humanas hermossuras, y gran cantidad de galas y libreas, lindos cauallos, mucha gente de capa negra, muchos Caualleros.

Javier Puentes y Ponce. Murcia que se fue, 1872
habiendo cantidad de galas y libreas, gente de capa negra y caballeros.

Alonso Fernandez de Avellaneda. Don Quijote de la Mancha, 1614
con que me baxé a Alcalá, do he vivido más de veynte y seys años, ocupada en servir a todo el mundo y más a gente de capa negra y hábito largo;

Anónimo. Entremés de los mirones, 1611-1617
Tras la vieja llegaron otra infinidad de mujeres; y tras ellas gran multitud de muchachos y de picaros, y aun de hombres de capa negra

Lucas Gracián Dantisco. Galateo español, 1593
y volvamos a los de capa negra, de quien tratávamos al propósito [36r] de la jactancia.

Francisco de Luque Fajardo. Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos, 1603
y más viendo reinar mayores culpas en gente de capa negra, que apartando los ojos del Señor y de sus juicios, puestos en intereses de la honrilla mundana, dan en buscar dinero por tan infames medios sin acordarse de sus obligaciones.
mucho más se ofende el Señor de unos pecadores de capa negra, hombres constituídos en dignidad, ricos y bien nacidos, si, debajo destos títulos, encubriendo su maldad con apariencias, son demonios.

Gonzalo Correas. Arte de la lengua española castellana, 1625. p.21
Ansi la Latina seria, ó fué usada de la xente de capa negra, i no universal, como quiere provar el Dotor Aldrete
se usan quatro diferenzias de hablar para quatro calidades de personas, que son: vuestra merzed, él, vos, tu. Dexo los titulos altos dé magestad, alteza, eszelenzia, i señoria, que en todos se habla quanto á la gramatica como con merzed. De merzed usamos llamar á las personas á quien rrespetamos, i debemos ó queremos dar onrra, como son: xuezes, cavalleros, eclesiasticos, damas, i xente de capa negra, i es lo mas despues, de señoria

Juan de Jauregui. Antidoto contra la pestilente poesía de las soledades, c.1614.
i el más sesudo se llegará a ver tal desvarío en un honbre de capa negra.

Anonimo. Descripción de las minas de Pachuca, 1610
La gente que reside en estas minas es de capa negra, muy ladina, y que sabe dar razon en cualquiera negocio y ocurrencia.

Felipe de Meneses. Luz del alma cristiana, 1555
Lo otro, para avisar a los confesores, que pues están obligados a inquirir del penitente, si sabe estas cosas, no se fíe en capa negra, ni en ropa de seda, ni en estado honroso de personas para no lo inquirir

Juan Antonio de la Peña. Discurso de la jornada que hizo a los reinos de España don Francisco Barberino, 1626
Llegó su Illustrissima admirado de ver tanta grandeza, y un numero tan sin numero de gente de capa negra, y buen lustre

José Toribio Medina. Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Chile, 1890
por ser los distritos de las Inquisiciones tan dilatados, los pocos españoles de capa negra que viven en los lugares distantes y puertos de mar, y menos los eclesiásticos capaces de ser comisarios, se acostumbra echar mano de los que hay para la visita de los navíos y los demás negocios que allí ocurren

Andrés deAlmansa y Mendoza. Cartas. Novedades de esta corte y avisos recibidos de otras partes. 1626 p.311
Llegó, pues, el dia de Todos-Santos la armada de Inglaterra sobre Cádiz á boca de noche, que como ya tenian conocida su playa, no quisieron probar otra. Esta plaza estaba á cargo de D. Fernando Giron, Consejero de Guerra y Estado de su Majestad, y tan gran soldado cual para tal empresa convenia. Al punto que se descubrieron más de cien velas, que fué á la boca de noche, despacharon á toda España, y el duque de Medina con toda la Andalucía, y de la Córte, no quedando hombre de capa negra, se juntó el mundo todo en Cádiz y en Jerez.

















viernes, 17 de enero de 2014

poneos los velmeces (y dejaos de sandeces)


La palabra velmez aparece en el Cantar del Cid (tambien en plural: velmezes) y en algún sitio mas. Tambien escrita belmez en alguna parte. La verdad es que se usa poco. Está en el diccionario de la RAE
velmez.
(Del ár. hisp. malbás, y este del ár. clás. malbas, vestidura).
1. m. Vestidura que se ponía debajo de la armadura.

se dejó de usar, sustituida por el barbarismo gambax

gambax.
(Del fr. ant. gambais, y este quizá der. del gót. wamba, barrigacf. a. al. ant. wamba,neerl. ant. wambaingl. womb, útero).
1. m. Jubón acolchado que se ponía debajo de la coraza para amortiguar los golpes.

y de remate vino el gambesón

gambesón.
(Del aum. de gambax).
1. m. Saco acolchado que llegaba hasta media pierna y se ponía debajo de la armadura.

que es lo que se lleva ahora (como el tractor amarillo)


aquí, alguien con mas tino, cuenta la historia de como.

jueves, 16 de enero de 2014

libros y espadas


Pablo Jauralde me ha llamado aquí la atención sobre este cuadro.
Santa Catalina de Alejandría por Zurbaran.
Parece que pertenece a la colección Massaveu.




domingo, 5 de enero de 2014

La presa, una treta vulgar

Pacheco en Nueva Ciencia, en el capitulo sobre la conclusión (p. 387-8), menciona otros movimientos de los antiguos que pretendían ser antecedentes de la conclusión, llamados presas.

Jaime Pons (21.39) fue el primero que trató de la presa, la llamó ala de perdiz y la describe así: Para quitar la espada al enemigo y derribarle en el suelo, por fuerte que sea, se le repara el golpe que tire y luego ponemos nuestra mano izquierda debajo de su brazo derecho con mucha fuerza, y pasando nuestro pie izquierdo (detras del suyo), se le arma la zancadilla y se le hace caer. Si el contrario nos quiere agarrar la mano derecha, se le pone el pie derecho detras de sus piernas y se le empuja con la mano izquierda para derribarlo.

Achile Marozzo en su libro (p.173-194) describe 22 presas (19 + 1 según Pacheco) algunas de ellas consisten en arrojarse en el suelo y poner los pies en la barriga de su contrario (presa 19)
o armar zancadillas (presas 1, 4, 5 y 7)
tirarse de las barbas, boca y narices(presa 18),
agarrar las piernas (presas 2 y 3)
o echarse el enemigo a cuestas (presa 20)


son "delitos mecánicos en ofensa de la gravedad”

Francisco Roman (f.5) llamó a las zancadillas presas de pie.

Joachim Meyer (III parte, f.1-15) dijo lo propio y puso las mismas figuras

Pedro de la Torre (f.19, 22, 26, 29, 33, 55, 60) "sin respeto al decoro español, siguió estas vanidades”

Las citas de Marozzo y Meyer son exactas, las de Pons, Roman y de la Torre obviamente no se han podido comprobar.




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